Hay que pensar en las consecuencias, siempre.
Así que si venís a visitarme cuando nazca el bebé o si nos encontramos por la calle paseando, comprando, en la puerta del cole, o si simplemente me conocéis, os invito a leer esto.
- El hermano mayor también se estará adaptando a la llegada del bebé, así que no le deis responsabilidades, tienes que cuidar mucho de tu hermanito, ¿os suena la frase, no?. No le deis responsabilidades, los papás nos encargaremos de implicarlo y de crear el vínculo.
- ¿Los regalos?. Siempre contando con el hermano mayor, de hecho no hay nada más cruel que dejarles con las manos vacías y observando un regalo que no va destinado a ellos. Unos simples lápices de colores seguro le arrancan una sonrisa y le hacen sentir igual de importante.
- Mejor no hablemos de los celos delante del hermano mayor, no sabe lo que son y no tiene por qué pensar en ello. Seguramente afloren por sí solos y los papás acabemos contándolo en el momento que veamos adecuado.
- Y claro, ni mucho ni poco. Si nos ponemos en plan, qué pesado el bebé, todo el rato está llorando, ¿no cariño?, pues tampoco. Para hacer sentir especial a alguien no debemos despreciar los sentimientos de otro.
No hay una forma ideal de manejar este tipo de situaciones, yo simplemente he leído, he pensado, he intentado sentirme como una hermana mayor, he escuchado, todo con amor.
Y no, no quiero que mi hijo sea un príncipe destronado.




